miércoles, 29 de diciembre de 2010

Todo un hombre

Trepé al castaño y observé sin pestañear,  ellos estaban tumbados en un pequeño claro al que yo iba a menudo para sentirme solo y libre. Estaban muy juntos  y  reían como mi hermana y yo cuando poníamos en marcha alguna travesura; mientras él la acariciaba por debajo de la camiseta, ella jugueteaba con su pelo rizado de una manera que yo conocía bien. Algo me obligó a volver a casa sin ver como acababa todo aquello.
Aquella noche, al darme las buenas noches, ella me revolvió los rizos.
 Me sentí  todo un hombre.

4 comentarios:

  1. A veces se descubren cosas que mejor no haber visto. ¿No crees?

    Besos

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  2. El microrrelato es un gran desnudo, si es bueno, sugiere muchas cosas y atrapa, porque es como un estimulante de la imaginación. Este lo consigue. Muy bien Lola, me gusta.
    Un beso.

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